Averigua si eres un deportista con autoconfianza

 

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Foto: Jonh Schmidt.

www.desabi.es

Tener confianza en uno mismo consiste en tener la creencia de que se puede realizar satisfactoriamente una conducta deseada. Considerar que tener confianza es pensar que siempre se va a ganar, no reconocer los puntos débiles o lo que cada uno hace peor, es un clásico error. De ahí la importancia de entender la diferencia entre los deportistas que manifiestan una “falsa confianza” y lo que de verdad la tienen y no necesitan manifestarla.

El deportista con confianza se caracteriza por:

–          Conoce sus posibilidades y percibe el entrenamiento y la competición como situaciones menos amenazantes.

–          Controla mejor el estrés pre-competitivo.

–          Se centra en la realización de conductas útiles, antes, durante y después de la competición.

–          Es más persistente en el esfuerzo, piensa que es capaz de solucionar el problema.

–          Le afectan menos y controla más las situaciones potencialmente estresantes.

–          Mantiene mejor su equilibrio emocional.

–          Se recupera mejor de las malas actuaciones.

–          Analiza con independencia y con rigor lo que ha sucedido y procura sacar conclusiones útiles da cara al futuro.

Todo  esto fortalece la autoconfianza creando un mecanismo circular muy beneficioso, provocando las siguientes ventajas:

–          Emociones positivas.

–         Mayor capacidad de concentración a la hora de realizar las actividades. Muy importante en los deportes de resistencia donde la duración de la actividad es muy larga y se dan situaciones en que la concentración tiene que ser máxima.

–          Es capaz de aumentar la cantidad del esfuerzo y la duración del mismo.

–          Son capaces de establecerse objetivos estimulantes.

Nadador

El deportista con falsa confianza se caracteriza por:

–          No admitir sus errores.

–          Utilizar múltiples excusas.

–          Negar sus defectos.

–          Constantemente están manifestando verbalmente su sólida confianza “soy el mejor”.

–          Sus planteamientos son rígidos, sin dar opción a otras alternativas.

–          Búsqueda de objetivos de menor relevancia.

–          Suelen sobrevalorar ante los demás sus propios recursos.

–          Hacer referencia continuada a éxitos pasados.

–          Evitar situaciones comprometidas.

–          Mínima tolerancia a la frustración.

–          Tender al abandono.

–          Buscar el reforzamiento externo.

La confianza es buena en su justa medida, un deportista con un exceso de confianza tenderá a sobreestimarse, pierde el respeto al  contrario y a la situación, no se concentra lo debido, tiene dificultad para admitir errores y no muestra interés por mejorar.

Si el deportista posee un nivel de confianza bajo, tenderá  a no esforzarse, un debilitamiento del rendimiento causado por sus dudas y una baja atención a la hora de realizar las actividades. Como en la mayoría de situaciones de la vida cotidiana hay que tener un equilibro motivacional que se conoce como nivel de motivación óptimo.

Cuando se posee este nivel de motivación el deportista es totalmente consciente de sus capacidades siendo capaz de establecer objetivos realistas, sabe dónde puede mejorar. Consigue una buena relación entre expectativas y logros siendo  capaz de completar una buena preparación deportiva y psicológica.

La relación existente entre las expectativas y los logros puede llegar a afectar a la confianza. Si el deportista se marca expectativas que son inalcanzables (él las marca porque cree que si puedes alcanzarlas) este va a perder la confianza en si mismo. Para que esto no suceda el preparador físico tiene que orientarlo de tal manera que cree unas condiciones y una forma de funcionar que ayuden al deportista a ser más objetivo, de manera que las percepciones subjetivas se ajusten en la mayor medida a la realidad objetiva que tiene a su alrededor.

Alberto Contador

Foto: Brake Through Media.

Ahora vamos a facilitar una serie de herramientas para reducir o aumentar las expectativas.

a)      Reducción de expectativas:

–          Recordar el fracasos pasados.

–          Destacar los puntos fuertes del rival.

–          Acentuar las dificultades de la competición.

–          Resaltar la relación entre posibles dificultades y las conductas propias para solucionarlo.

b)      Aumento de expectativas.

–          Recordad los triunfos pasados.

–          Destacar los puntos fuertes del deportista.

–          Acentuar las ventajas que nos ofrece la competición.

–          Resaltar la relación entre posibles ventajas y las conductas que le siguen a éstas.

desabi

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